Entendiendo la toxoplasmosis


Esta tan conocida y mal informada enfermedad es una de las principales causas por las que un gato es abandonado o “regalado”, sobre todo cuando se espera la llegada de un hijo.

Cabe señalar que la toxoplasmosis es producida por un parásito intestinal, esto significa, que el sitio donde se replicará y posteriormente diseminará es el intestino, esto puede ser de cualquier felino, llámese gato, tigre, león, etc. Por esto se le llama huésped definitivo, porque se multiplicará única y exclusivamente en estas especies. NO significa que sea PORTADOR, que es la gran confusión que induce a error, incluyendo a muchos médicos humanos.

Este parásito, tiene la particularidad de alojarse en los tejidos y músculos de diversos animales, denominados huéspedes intermediarios, a la espera que un carnívoro lo ingiera y de esta manera se multiplique y disemine al medio ambiente.

La forma en que el parásito llega a los músculos, es a través de la ingesta de ooquistes presentes en aguas y vegetales contaminados. Este parásito pasa desde la boca al intestino, del intestino al torrente circulatorio y desde allí a todos los órganos y vísceras.

Cuando un gato caza un animal contaminado (ratón, ave o murciélago) y se lo come, los parásitos alojados en los tejidos son liberados (entre 3 y 20 días después de ingerirlo) y comienzan una rápida multiplicación en el intestino de éste, calculándose hasta en 10 millones por día, la cantidad de parásitos que libera al medio ambiente durante todo este tiempo.

Cuando un gato ha ingerido el parásito una vez en su vida, NUNCA MÁS puede volver a diseminarlo: quedan con inmunidad de por vida.

El parásito NO QUEDA EN LOS MÚSCULOS DEL GATO NI EN SU INTESTINO, por lo tanto, pensar que un gato lo porta, es un error. La toxoplasmosis en gatos es una enfermedad poco frecuente. El gato representa el hospedador definitivo para este parásito y la gran mayoría de los gatos portadores no muestran nunca signos clínicos de enfermedad en el momento de la infección. Dado que el gato es el único animal que puede eliminar en las heces las formas infectivas del parásito T. gondii, es frecuente que los médicos y ginecólogos adviertan a las mujeres embarazadas o con planes de tener hijos sobre los potenciales peligros del contacto con los gatos.

Existen numerosas evidencias científicas que demuestran que el contagio de T. gondii a los seres humanos por contacto con las heces de un gato infectado es poco probable y que la gran mayoría de las personas que se infectan lo hacen a través de la ingestión de carne poco cocinada, ingestión de vegetales u hortalizas contaminados con ooquistes del parásito o por el contacto directo con suelos contaminados. Por tanto es erróneo asumir que siempre que una persona se infecta con T. gondii, el origen de la infección ha sido el contacto con un gato.

Los gatos infestados por T. gondii son los responsables de diseminar el parásito al ambiente dentro de sus deyecciones, pero las heces de gato recién eliminadas no suponen un riesgo real de contagio, ya que contienen ooquistes aún no esporulados que no son infecciosos. Para ser infecciosos, los ooquistes deben esporular, lo cual sucede entre las 24 horas y los 5 días tras la deposición de las heces.

Cómo puedo prevenir que mi gato adquiera el toxoplasma para no contaminar nuestro ambiente:

  1. Evitando darle carne cruda o poco cocida a nuestros gatos.
  2. Impidiendo que coman lo que cacen.
  3. Desparasitándolos periódicamente.

Cómo puedo prevenir YO, infectarme con toxoplasma:

  1. No comiendo carne cruda o poco cocida.
  2. No comiendo en sitios sin fiscalización sanitaria (calle y mercados).
  3. Lavando muy bien vegetales que crecen a ras de suelo.
  4. Haciendo jardinería con guantes.
  5. Se debe beber solo agua potable o de procedencia conocida.

El conocimiento y la educación son los únicos medios por los que somos y seremos dueños responsables de nuestras mascotas.

Fuente: http://avepa.org/pdf/Posicionamiento_Toxoplasmosis_GEMFE.pdf