La importancia de crear lazos: adopta con responsabilidad


El tener una mascota en nuestras vidas puede darse por las casualidades del destino o porque así lo decidimos. Cualquiera sea el caso, debes ser consciente que es un compromiso DE POR VIDA, que en el caso de los gatos, puede superar los 20 años.

Antes de adoptar una mascota, debo plantearme: ¿quiero asumir un compromiso permanente? (aunque suene tragicómico, es sabido que las relaciones humanas duran en promedio mucho menos que eso). Segundo, ¿tengo las condiciones físicas, económicas y “sociales” para tenerlo? ¿Toda la familia está de acuerdo, nadie es alérgico, no existen proyectos de irse a vivir o a trabajar al extranjero?… Concéntrate en todos esos cientos de detalles que no sopesamos adecuadamente cuando hay un par de ojitos redondos y tiernos mirándonos, o cuando sentimos que una mascota nos vendría bien de compañía, pero solo pensamos en nuestro bienestar y no necesariamente en el de nuestro futuro compañero.

Una vez que has dicho “sí, quiero y puedo”, debes escoger correctamente a tu compañero: no es lo mismo un gatito de pocos meses, que requiere compañía y vigilancia en su crianza, que un adulto que ya tiene su carácter definido, que probablemente no requerirá de nuestra supervisión durante la mayor parte del día y al que seguramente le gustará estar tranquilo y disfrutar a sus anchas de toda la cama para él solito…

Es muy, pero muy importante, elegir y relacionarse previamente con el compañero. Probablemente cualquiera se casaría con Brad Pitt o Angelina Jolie, pero no tenemos ni la menor idea de cuáles serán sus caracteres, personalidades, gustos y aficiones. Guardando las proporciones, con tu gato es lo mismo. Hay gente que encuentra fascinante el tener un gato “conversador”, que maúlle constantemente, que se exprese y que esté pendiente mirando todo lo que uno hace; en cambio, hay otras personas que los preferirán serenos, observadores, delicados. No da lo mismo cualquier gato: puedo tener la más fantástica de las experiencias, o un dolor de cabeza más seguido de lo que quisiera.

Sabemos que hay relaciones que no han comenzado bien: por ejemplo, que no has esterilizado a tu gata a tiempo y el celo te tiene loco, o que ya ha tenido gatitos y no sabes qué hacer, o que no has esterilizado a tu gato, y vive herido, feo y no pasa en la casa… Muchas veces, piensas incluso en tomar decisiones radicales porque no sabes que más hacer… Recuerda y sé consciente: el abandono no es una alternativa, solo estarás agravando el problema de animales sin dueño en tu ciudad y traspasando a la comunidad algo que es tu responsabilidad. Déjate orientar, acércate a tu médico veterinario y establece el plan de esterilización más acorde a tu situación. Una vez que salgas de ese problema, verás que el 99% de los otros desaparecerán, puesto que la mayoría de las conductas indeseadas están ligadas a la falta de esterilización.

No queremos asustarte, solo poner en perspectiva la responsabilidad que implica tener una mascota, por lo tanto, ¡anímate!, asesórate correctamente y prepárate a vivir la más maravillosa de las experiencias: una relación de compromiso sin ataduras, en la que el amor fluye incondicionalmente y que solo requiere que, a cambio, brindes cuidados básicos. ¡No te arrepentirás!

Dra. Vanesa Triviño
MV especialista en Medicina Felina
Universidad de Chile