¿Problemas con la caja de arena?


El que un gato orine o defeque en lugares no adecuados para ello, debe ser el motivo de enojo más frecuente de cualquier humano hacia estas incomprendidas criaturas. “¿Por qué lo hace? Si ya lo hemos retado mil veces, al gato del vecino le hemos tirado agua, tuvimos que cambiar un sillón por otro nuevo… y la cosa sigue… ¿qué más hago?…”

Los gatos, como buenos seres pensantes y no parlantes, buscan diferentes formas de comunicación, tanto con los otros gatos como con los seres humanos. Las señales olfativas son mucho más permanentes y menos desgastantes que unos simples miaus, por lo que, a los ojos de ellos y por deducción lógica gatuna, explicar con olores es más eficiente que explicar con palabras.

Vamos por partes: no es lo mismo lo que dice un gatito de dos meses, a lo que dice un gato de dos años o de 10 años. ¿Qué quieren decir?

Un gatito de dos meses, que orina o defeca fuera de su caja de arena, puede querer decirnos varias cosas, por lo que para encontrar la respuesta y solucionarlo, pensemos: ¿Tiene caja de arena?, si no la tiene es imposible que sepa dónde hacer, él buscará el lugar que le parece más apropiado y alejado de su comida: por ejemplo, entre los cojines de la cabecera de nuestra cama… Ahora bien, si le pusiste caja de arena, ¿dónde se la pusiste? Si está en un lugar incómodo, como al otro extremo de la casa, una terraza fría, un baño al que le cerraron la puerta, al lado de la lavadora ruidosa o al medio de un pasillo… ¿qué va a hacer el gatito?: defecar donde sea muy evidente y esté alejado de su comida: ¡sobre nuestra cama! (al hacerlo evidente demuestra rasgos de protesta). Si todo lo anterior lo hiciste bien, ¿qué tipo de arena le compraste? Las piedras duras hacen daño a sus patitas, no la utilizarán porque les resulta desagradable. Piensa como gato: arena fácil de remover y con lo que pueda tapar, como su instinto se lo dicta. No olvides limpiarla todos los días y hasta dos veces al día: un gato jamás, jamás querrá ensuciarse las patas.

Ahora bien, analicemos el caso de un gato de dos años, ya sea el nuestro o el del vecino… Primer punto: ¿está esterilizado? No es lo mismo un gato que quiere atraer hembras (también las hembras marcan para atraer machos, sobre todo si están encerradas en un departamento) que uno que desea delimitar su territorio o que otro que tiene un fuerte dolor, producto de una cistitis. No confundamos: es la diferencia entre la vida y la muerte de un gato. Solo los gatos y gatas no esterilizados marcan con orina para atraer pareja; luego de esterilizarse pierden por completo el interés, por lo que si igual hay marcaje, significa territorialidad porque hay algún gato externo que lo está acosando y nuestro gato está tratando de establecer sus límites de territorio.

Si el gato está esterilizado, ¿cómo sé si está marcando o está enfermo? Básicamente, por la forma en que hace las cosas. El marcaje suele ser en superficies verticales: de pie, con la cola muy erguida, elimina pequeñas gotas de orina muy concentrada y luego de hacerlo se va con una actitud altiva y seguro de lo que está haciendo. En cambio, un gato enfermo (con cistitis) orinará pequeñas gotas en el suelo o sobre las camas, sillones (superficies horizontales en general), en las que permanecerá agachado por largos ratos, con cara de dolor (incluso vocalizando), habrá poca o ninguna orina y luego se irá caminando lentamente con la cola agachada.  Esto es característico en los machos jóvenes, con sobrepeso y que son alimentados con alimentos de supermercado. Es motivo de urgencia y hay llevarlo al médico de inmediato.

Si no son gotas lo que eliminan, si no simplemente están haciendo grandes pozas de orina donde no deben, pensemos: ¿le estoy limpiando la caja de arena todos los días?, ¿le cambié la arena de siempre por otra que no aglomera? (aserrín, piedras, coronta de choclo, viruta de madera, diario picado, arena de río), ¿dónde está orinando: junto a la caja o lejos de ella? Si es junto a la caja es una protesta, algo en ella no le gusta: tamaño, ubicación, limpieza, tipo de arena, puerta (areneros con tapa) y si es alejado de la caja recordar: dolor. Algo le duele a tu gato, consulta con un veterinario especialista en medicina felina.

Por último, si nuestro adulto mayor comienza a orinar fuera de su caja y nunca antes lo había hecho, es muy simple: ese gato está enfermo y debe consultar con un especialista. La demencia senil en el gato puede esperarse sobre los 20 años y debe ser determinada por un especialista una vez que haya descartado todas las otras posibles causas.

Nuestro mejor consejo es: observa a tu gato, reúne información, lee, trata de entenderlo. Si el problema es con tu gato vecino, conversa con sus dueños. La armonía entre los habitantes de nuestro planeta es algo a lo que cualquier sociedad civilizada aspira.

Dra. Vanesa Triviño
MV especialista en Medicina Felina
Universidad de Chile